Estrenamos nueva sección donde cada semana destacaremos algunas de las bandas sonoras originales más increíbles compuestas jamás para un videojuego. Para comenzar nuestro repaso, qué mejor manera que detenernos en un clásico moderno: The Elder Scrolls IV: Oblivion, lanzado en el lejano (¿ya ha pasado tanto tiempo?) año 2006. Si bien Morrowind ya supuso un punto de inflexión en la saga Elder Scrolls, Oblivion dio un paso más allá y se convirtió en un auténtico fenómeno de masas que vendió más de 3 millones de copias en un año. Aunque era un juego de rol muy competente, Oblivion destacó por su preciosista apartado gráfico y artístico, que representaba la región de Cyrodiil con todo lujo de detalles gracias a un motor gráfico que sigue dando el tipo incluso hoy en día. Pero la fuerza de sus imágenes contaba con un compañero de excepción: su increíble y épica banda sonora a cargo del compositor Jeremy Soule.
Jeremy Soule, compositor norteamericano de 37 años, cuenta con una carrera envidiable en el mundo de los videojuegos. Ha realizado más de 65 bandas sonoras para videojuegos, entre los que se encuentran grandes nombres como Icewind Dale, Morrowind, Neverwinter Nights, Warhammer e incluso el futuro y apetecible Guild Wars 2. También ha ganado un premio BAFTA britanico a la mejor banda sonora gracias a su trabajo en Harry Potter y la Cámara de los Secretos, pero el mayor número de nominaciones las ha conseguido gracias a su trabajo en este videojuego de Bethesda.
Soule se inspiró literalmente en “comentar la condición humana y la belleza de la vida” mediante los temas compuestos. Este concepto le vino tras un grave accidente de tráfico que tuvo mientras trabajaba la banda sonora, donde su coche rodó varios metros por la autopista. Soule declaró más tarde que no sintió miedo y que durante las vueltas de campana que dio su automóvil no pensó en la muerte, sino en que simplemente había tenido una buena vida. Salió indemne de esta experiencia catárquica, pero su trabajo se vio afectado desde entonces.
Es difícil elegir un único tema de todos los que suenan durante nuestras aventuras en Oblivion. Cada uno tendrá su favorito, pero sin duda el que más me marcó fue “Harvest Dawn” (Amanecer de cosecha), que transmite una paz interior muy estimulante. Escuchar este tema y ver asomar tranquilamente el sol por las montañas de Cyrodiil tras una noche llena de duras batallas es algo que no se olvida:
El tema “Atmosphere 9″ tampoco se queda atrás, y tiene un aura mística, casi intangible, que pone los pelos de punta:
Si quieres escucharla al completo, la tienes disponible en Youtube.


